“La familia es la red social más potente”

Inma Valentín y su marido,  Jesús Durántez, empezaron a acudir a la Jornada que se celebra en el santuario de Torreciudad cuando eran novios, ¡hace ya ¡quince años! La primera vez que asistió Inma, fue porque le invitó su hermana Teresa. Luego se fueron sumando más personas de su entorno familiar, social y profesional: padres, hermanos, primos, sobrinos y amigos. El sábado 16 de septiembre acudieron a  con sus cinco hijos a esta 27 ª Jornada mariana de la familia en Torreciudad para pedir a la Virgen muchas cosas; una de ellas, por el nuevo curso que comienza. Torreciudad es un santuario de la Virgen situado en la provincia de Huesca, a los pies del Pirineo.

La familia Durántez-Valentín al lado de la Virgen de Torreciudad que está en la explanada

“SIEMPRE VENIMOS CON UNA GRAN LISTA DE PETICIONES DE NUESTROS FAMILIARES Y AMIGOS”

Nos cuenta Inma: “Siempre vamos con una gran lista de encargos de nuestros familiares y amigos. Aparte de rezar por estos encargos, no falta el que pongamos  algunas velas o cintas de colores a la “Virgen de los Desatanudos”, una costumbre que vive el Papa Francisco y que tiene su larga historia”.

Este año ha sido su hija Lucía la que antes de acabar el verano le preguntó: “Mamá, ¿ya nos has apuntado al viaje de Torreciudad?”.

Han querido llevar una cesta con productos de la tierra castellana para ofrecer a la Virgen, que luego se distribuye a gente necesitada; pero nos dice Jesús que para ellos lo más importante es “ofrecer a  sus hijos a la Virgen de Torreciudad, pidiéndole  que les proteja y cuide a lo largo de su vida”.

La familia Durántez- Valentín con la ofrenda de los productos típicos castellanos

“PARA NOSOTROS LO MÁS IMPORTANTE ES OFRECER A NUESTROS HIJOS A LA VIRGEN PARA QUE LES PROTEJA Y ACOMPAÑE A LO LARGO DE LA VIDA”

Siguen contándonos que “les conmueve cada año ver el ambiente de respeto, silencio y piedad, que se respira en los actos de esta Jornada Mariana”, con su Misa solemne, rezo del Rosario y por último Bendición con el Santísimo por la explanada del Santuario. Sus hijos lo recuerdan durante todo el año y  les gusta mucho ver a tantas familias que, como ellos,  rezan y se divierten; porque para los pequeños hay organizado un festival de música y bailes en la que pueden participan todos los que lo deseen. Otros niños prefieren jugar y saltar en los hinchables que hay instalados a la salida de la explanada.

El obispo de Barbastro, Monseñor Pérez Pueyo, durante la homilía en la Misa de la Jornada de las familias

“EN LA FAMILIA ES DONDE APRENDEMOS A AMAR, SERVIR Y A ESTAR CONECTADOS  CON LOS DEMÁS”

“Nos han gustado mucho -nos dicen Inma y Jesús- las palabras del obispo de Barbastro, Monseñor Pérez Pueyo, cuando recordó que “es en la familia donde aprendemos a amar, servir, y a estar conectados con el resto de la familia: abuelos, tíos y primos.  Y que no estamos huérfanos, que somos de la Familia de los hijos de Dios”.

Don Pedro Díaz-Antoñanzas, rector de Torreciudad, recoge la ofrenda de la familia Durántez-Valentín

“SON JORNADAS QUE NOS DEJAN UN BUEN SABOR DE BOCA”

Son Jornadas que “dejan un buen sabor de boca” y donde cada peregrino deja en las manos de la Virgen sus intenciones, preocupaciones y esperanzas.

Los encargados de organizar este viaje desde Valladolid han sido Lola y Santiago, Delegados de Torreciudad, que han amenizado el viaje con chistes, canciones o poniendo algunas películas de animación que no sólo entretenían a los niños, sino también a los mayores.

Las familias de Valladolid, Cebrián-Gervas y Durántez-Valentín con sus hijos en Torreciudad

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