Comunicar las convicciones con palabras y con hechos

El domingo 3 de abril tuvo lugar la ‘II Jornada de Mujeres en diálogo’ en El Rincón, situado cerca de Tordesillas (Valladolid). Con más de medio centenar de asistentes, se trató decómo comunicar las propias convicciones y cómo desarrollar propuestas inspiradoras que nos permitan difundir una visión positiva de los valores cristianos y de la realidad de la Iglesia.

La primera sesión fue a cargo de Lourdes Méndez Monasterio, abogada y exparlamentaria, que con más de veinticinco años de experiencia en política habló –precisamente, “sin entrar en política”-, de sus esfuerzos en estos años en favor de la vida humana, desde el primer instante de su concepción hasta su término natural.

La conferencia-coloquio con Jumana Trad, Presidenta de la Fundación Promoción Social de la Cultura y experta en temas de Oriente Medio,  se centró en el ‘drama de los refugiados y de los cristianos perseguido en Siria e Irak’, y estuvo salpicada de anécdotas vividas en primera persona.

Como colofón, tuvimos la mesa redonda con profesionales de distintas áreas y disciplinas, en la que se desplegó la necesidad de defender la verdad y las propias convicciones con la vida y la trayectoria profesional de cada una. Moderó la mesa redonda Ana Díaz de Mera, Letrada de las Cortes de Castilla y León, e intervinieron: Marta Bermejo Maniega, Directora del programa “La Mañana” de Cope en Castilla y León; Mª del Mar Martínez Rodríguez, Presidenta del Comité de Ética Asistencial y Jefe de Servicio de Urgencias del Hospital de Medina del Campo; Amparo Sanz Albornoz, Directora General de Trabajo de la Junta de Castilla y León, y María Miranda Fernández, Docente de Adultos.

Durante la Jornada, las asistentes pudimos preguntarnos por nuestras propias convicciones, pero también nos preguntamos: ¿sabemos transmitirlas? ¿sabemos defenderlas? No hace falta ser comunicador para reconocer que en el mundo actual es preciso saber comunicar con eficacia, con las palabras adecuadas, pero sobre todo con los hechos y con el ejemplo.

La comunicación genera cultura, y la cultura se transmite mediante la comunicación. Comunicar la propia fe de una manera auténtica, más personal, más humana es el reto de los cristianos hoy en día, ya que así podremos transmitir valores humanos y cristianos a los que nos sucedan, a nuestros hijos, como la dignidad de toda persona, la verdad, la libertad y el bien común. Y esto se consigue con perseverancia, a modo de orballo, esa lluvia fina, pero intensa que cala los huesos.

Firmado: Noa Carballa,  Doctora en Comunicación