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El Banco de Alimentos ayuda a más de 30.600 familias

«El espíritu navideño debe mantenerse durante todo el año para poder atender las necesidades de todas las familias necesitadas». Esta es la petición del presidente del Banco de Alimentos de Valladolid, José María Zárate.

 

 

Fidela Mañoso.-Norte de Castilla (24.12.2009)

Zárate se ve desbordado «este año más que nunca» por la respuesta de instituciones, empresas, grandes superficies, particulares, colegios, institutos y otras entidades a las 47 'operaciones kilo' desarrolladas durante el mes de diciembre, que han permitido recoger 27.000 kilos de alimentos no perecederos. Aunque el trabajo del Banco es constante durante todo el año, en estas fechas se intensifica porque la solidaridad aflora y los ciudadanos se muestran más conscientes de los estragos que la crisis está haciendo en muchos hogares.

Y  tal es así, que mientras el pasado año fueron 27.000 las familias beneficiarias, es decir que podían comer gracias a los alimentos distribuidos por el Banco, a lo largo del 2009 la cifra ha ascendido a 30.666. Es decir, más de 3.600 familias nuevas han solicitado ayuda. Y detrás de esas cifras, que no dejan de ser meros números, se esconden auténticas tragedias, personas con nombre y apellidos, situaciones de asfixia económica que les impide subsistir y acceder a lo más básico.

A los colectivos que tradicionalmente se han beneficiados de estas ayudas (inmigrantes, familias desestructuradas y monoparentales y desempleados de larga duración) se ha sumado uno que hasta ahora vivía dignamente, y al que el paro ha llevado a situaciones límite. Zárate pone ejemplos, relatados por un colaborador, de abuelos que han tenido que acoger en casa a sus hijos, que se han quedado sin trabajo, y a sus nietos, que tienen que vivir todos con la pensión de los jubilados «y necesitan ayuda para salir adelante».

 

Más de dos millones

A lo largo de este año,habrá repartido un total de 2.210.000 kilos de alimentos no perecederos, de los que 476.000 proceden del convenio establecido con el Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA) -organismo autónomo del Ministerio de Agricultura Pesca y Alimentación- que reparte entre los 52 bancos existentes en España los alimentos excedentarios de la Unión Europea. En el 2008 fueron 2.030.000 kilos de comida los distribuidos ente las familias, de los que 460.000 venían del FEGA.

Precisamente desde el año 2006 este Fondo, que se ocupa de la gestión en España del Plan de Ayuda a los Necesitados, establecido por la Comisión de la Unión Europea, se ha convertido en una importante fuente de suministro de alimentos -se entrega al trimestre y hay que repartirlo en veinte días- que se completa con otras muy variadas, fundamentalmente empresas relacionadas con la alimentación, ya sean de producción o distribución, y entidades colaboradoras. También existen donaciones de particulares, como la del vecino de un pueblo que les ha llamado recientemente para decirles que tienen a su disposición 500 kilos de patatas, o iniciativas como la del encargado del mantenimiento de la fotocopiadora, de Pedrosa del Rey, que organizó un partido de fútbol entre casados y solteros y el coste de la entrada era la entrega de un kilo de comida.

A través de asociaciones

El Banco de Alimentos tiene como tarea principal la de recoger alimentos excedentarios, concentrarlos y conservarlos en almacenes adecuados para su posterior reparto a las instituciones de ayuda social. Esta institución no entrega directamente los productos, sino que los canaliza a través de 267 entidades (hace dos años eran 229), entre asociaciones, conventos, parroquias y residencias de la capital y provincia, ya que son precisamente ellas las que conocen directamente a los beneficiarios y su situación. Así, existe una planificación en el Banco para que cada día de la semana acudan estas entidades, de forma alterna, con sus vehículos a por los pedidos correspondientes.

La entidad cuenta con tres furgonetas que se desplazan diariamente a las grandes superficies comerciales a recoger productos en perfecto estado para el consumo, pero en los que puede estar mal la etiqueta, la fecha de caducidad está próxima o el envase puede estar deteriorado. A esta pequeña flota, está previsto que se sume un nuevo vehículo de los quince que adquirirá la Federación de Bancos de Alimentos tras un acuerdo de financiación con una entidad de ahorros, «y creemos que nos toca uno», dice el presidente.

Pero todo el trabajo que se lleva a cabo se puede realizar gracias a los voluntarios que colaboran, todos ellos jubilados que han decidido dedicar su tiempo a esta buena obra. En la actualidad la 'plantilla' la integran 24 personas, y en ocasiones no han podido llevar a cabo determinadas 'operaciones kilo' por falta de personal.