Formando a los futuros sacerdotes

Mª Dolores Cuadrado, es la delegada del Centro Académico Romano Fundación en Castilla y León (CARF). Nos cuenta de su reciente viaje a Roma para participar en el “XI Encuentro de Emprendedores”.

El pasado tres de Noviembre viajé con mi amiga Carmen Boronat para asistir junto con personas de los cinco continentes a este Congreso que cada año organiza la Universidad Pontificia de la Santa Cruz. Veo que todos sentimos la responsabilidad de ayudar con nuestros medios económicos -cada uno según sus posibilidades-, a que seminaristas de todo el mundo puedan realizar sus estudios eclesiásticos en la ciudad eterna.

Tuvimos unas ponencias de gran altura. Una impartida por Don Luis Romera, rector de esta Universidad, bajo el título “Huellas de la Universidad Pontificia de la Santa Cruz en la formación de los sacerdotes”. La segunda ponencia corrió a cargo de Don Cristian Mendoza, que habló de “Por qué vale la pena invertir en la formación de un sacerdote”. Finalmente tuvo lugar un coloquio que moderó el periodista Javier Martínez-Brocal, director de la Agencia de Información Rome Reports.

El Prelado del Opus Dei, se acercó a la Universidad para reunirse con los congresistas, y aprovechó la ocasión para animarnos a seguir colaborando y para buscar a otros colaboradores. Gracias a Dios, es una realidad que cada vez hay más vocaciones al sacerdocio en todo el mundo.

El miércoles estuvimos en la audiencia general con el Papa Francisco. Sabemos que él insiste en la necesidad de prestar atención y formación a estas vocaciones que ahora son como “un diamante en bruto”, pero que más adelante supondrán una gran ayuda a la Iglesia universal. Esta misma preocupación la veo hecha realidad en la Universidad Pontificia de la Santa Cruz , y en la Facultad de Estudios Eclesiásticos de Pamplona.

Siempre que he venido a este encuentro hemos tenido la oportunidad de charlar con los seminaristas y preguntarles como descubrieron su llamada al sacerdocio, si se encuentran con muchas dificultades con el idioma para realizar sus estudios, o el modo de aprender la Teología; uno de ellos nos respondió con gran rapidez: la Teología la aprendo en las clases, en la biblioteca, pero sobre todo la aprende de “rodillas delante del Sagrario”.

Aunque soy optimista respecto a la economía de mi país, sé que hace falta realizar algún sacrificio personal para ayudar económicamente a esta labor, pero tengo la certeza de que nuestra aportación va íntegra a ese fin, que cada euro tiene “un nombre y apellido” al que va dirigido, que nada se pierde en el camino, y por eso mi esfuerzo merece la pena.

Carmen y yo, nos hemos sentido muy felices de representar a nuestra tierra castellana en este Encuentro, y aunque haya sido una pequeña representación física, nosotras viajábamos llevando en el corazón a todos nuestros colaboradores, sintiéndonos orgullosas de su generosidad.

Fdo.: Mª Dolores Cuadrado Calderón