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“Juan Pablo II siempre estuvo al servicio de los demás”

El matrimonio vallisoletano formado por Nina y José María celebran en Roma «la gran fiesta» para «dar gracias a Dios y rogarle que haya en el mundo más hombres y mujeres que se parezcan a él»

 (ABC.es- 1.V.11-María Espárrago)

¿Qué representa ir a la beatificación del Papa Juan Pablo II?

Celebrar el reconocimiento merecido a un Papa cercano a los hombres, con una mirada limpia y profunda, que nos transmitió confianza y amistad. Juan Pablo II nos acercó a Dios.

¿Qué significaba para ustedes?

Eramos adolescentes y durante su pontificado, al mismo tiempo crecíamos físicamente y en nuestra fe. Era muy accesible y supo, con su ejemplo, su modo de vivir y su predicación, darnos a conocer un Dios cercano y misericordioso que confía en el hombre. Nos dio la mejor explicación de que a Dios no se le debe temer sino que se le tiene que amar. Sus mensajes «Dios es amor», «no tengáis miedo», son las mejores enseñanzas que nos dejó Juan Pablo II.

 

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¿Cuándo decidieron y qué les animó acudir a este evento?

Animados hemos estado siempre. Desde su muerte sabíamos que viviríamos pronto este momento. Después de conocerle por sus libros y escritos, pero sobre todo por su ejemplo de vida, siempre al servicio de los demás, teníamos que estar en esta celebración para dar gracias a Dios y rogarle que haya en el mundo más hombres y mujeres que se parezcan a él.

¿Pudieron ir a verlo durante su papado?

En todas las ocasiones en las que nos fue posible. Le admiramos desde hace mucho tiempo.Para explicártelo de una forma sencilla, del mismo modo que Fernando Alonso es seguido por muchas personas, para nosotros Juan Pablo II es el primer piloto de la escudería ganadora. ¿Quien a lo largo de su vida no intentaría acercarse a sus ídolos y trabajar en su equipo…?

¿Al final han ido usted y su marido solamente?

Nos hubiese gustado llevarnos a nuestros ocho hijos como en otras ocasiones, pero la economía no lo permite. Se lo contaremos y les transmitiremos lo que vamos a vivir. Coincidimos en el viaje con algunos conocidos, y también hemos quedado allí con algunos amigos. Todos con la misma idea, honrar un hombre cuya mayor preocupación fue la defensa de la dignidad humana.

Es un viaje fugaz, ¿cómo lo han organizado?

La organización es sencilla. Hemos venido con un grupo desde Santander. Nos hemos hospedado en una casa rural a las afueras de Roma y tenemos un autobús para nuestros desplazamientos. Aquí cada cual intenta disfrutar de estos días de la forma que quiere. Hemos intentado que el presupuesto fuera lo mas ajustado posible: vuelo «low cost» desde Santander, con bastante antelación en su reserva, alojamiento sencillo en el Sacrofano, y la alternativa de la comida italiana.