“La “persona” es el mejor capital para el empresario”

Ramón Mateo tiene 71 años. Es Economista y asesor fiscal. Sigue al pie del cañón en la asesoría que dirige en Valladolid. Está casado con Blanca Urdiales y tienen 8 hijos. Es el Presidente del Foro de Empresarios de Valladolid desde que éste comenzó sus actividades en 1998.

-Ramón, ¿cómo surgió la iniciativa de crear un Foro tan peculiar?

-Llevaba tiempo pensando en hacer algo que ayudase a mejorar la prosperidad en nuestra región cuando me hablaron de la existencia de este tipo de Foros en otras provincias. Entonces me dije que ahí podía estar mi aportación, en la creación de un Foro de Empresarios de Valladolid.

-¿Una mera preocupación social?

-Sólo eso. Mira, como cristiano practicante que soy uno no puede dejar de preguntarse cómo ayudar a los demás, tanto en cuestiones espirituales como materiales. A mí la pobreza me preocupaba y pienso que en nuestra región hay mucha gente necesitada. Tenía que hacer algo. Y aquí vi una oportunidad. Por mi profesión conozco a bastantes empresarios, estoy al tanto de  las tesituras económicas y conozco algo el paño. Un “buen”  empresario puede hacer mucho bien. Y muchos empresarios “buenos”, un gran bien.

-Entonces fue un motivo religioso, se puede decir

-Eso fue decisivo. No andaba muy sobrado de tiempo que digamos. Con una  familia de 8 hijos y una asesoría en la que trabajan más de 10 personas y con un volumen considerable de trabajo, tenía que sacar tiempo de donde no lo había. Pero la idea me ilusionó. Quizá haya influido la formación que he recibido en el Opus Dei, al que pertenezco desde hace 22 años. Es muy importante para la sociedad que los empresarios conozcan y vivan los principios éticos.

Con Juan Velarde Fuertes, Catedrático y Consejero del Tribunal de Cuentas

Con Juan Velarde Fuertes, Catedrático y Consejero del Tribunal de Cuentas

-¿Y como has puesto eso en práctica?

-Enseguida me puse en contacto con amigos que podían entenderme. En cuanto llegamos a los  20 socios nos pusimos a trabajar. Desde el año 1998  hemos organizado todos los años al menos cuatro conferencias impartidas por personas de relieve nacional e internacional en el campo empresarial y ético. La Ética y la Filosofía son muy importantes para la empresa.  Y cuando faltan, se nota su ausencia. Por eso colaboramos con el Instituto Empresa y Humanismo, entidad que ha surgido de la colaboración de la Universidad de Navarra con un importante grupo de empresas. Además, desde el año 2003 contamos con la ayuda inestimable de la Fundación Schola.

-¿Ha tenido buena acogida entre los empresarios?

-Muy buena. A cada conferencia asiste una media de un centenar de empresarios. Están encantados y agradecidos. Creo que las repercusiones son grandes y todo el mundo agradece las orientaciones  y experiencias que los conferenciantes aportan.

-A veces el empresario tiene mala prensa. Se le ve como al poderoso, enemigo del obrero y otras connotaciones negativas…

-Esa visión no se ajusta a la realidad. La empresa es una institución decisiva para el desarrollo económico de la sociedad y de la promoción de libertades personales y públicas. Su vitalidad expresa la creatividad del entramado social y la capacidad de los ciudadanos para afrontar los desafíos económicos, sociales y culturales de cada momento. Otra cosa es que haya abusos, como en todo. Eso es  lo que tratamos de corregir.

con Oscar García Maceiras y Luis Ortiz de Lanzagorta

con Oscar García Maceiras y Luis Ortiz de Lanzagorta

-¿Cuál es el modelo de empresario ideal?

Todo verdadero empresario es en cierto modo un líder, un emprendedor audaz. Pero hoy sabemos que los problemas más importantes de la empresa no son los tecnológicos, sino los de carácter humano y social. El actual directivo empresarial no ha de ser sólo un experto o un estratega; ha de ser, sobre todo, un humanista capaz de conocer a los hombres y a su entorno social. En esa línea trabajamos.

-¿Es necesario, entonces, “humanizar la empresa”?

A eso vamos. Creo que el empresario debe tener en cuenta que la “persona” es el mejor capital. En esta línea de la Doctrina Social de la Iglesia y de las enseñanzas de los Papas desde hace más de un siglo. Lo principal en toda empresa son las personas. Deben estar a gusto. Sentirse valoradas, bien retribuidas, con buena calidad de vida. El trabajo ha de dejar   espacio para la vida familiar. La conciliación del trabajo y la vida familiar es uno de los retos actuales. Cuando se respetan estos derechos y los demás derechos sociales (seguros, vacaciones, horarios…) la empresa mejora, crece y se enriquece.

-¿Saldremos de la crisis?

-Solamente si surgen emprendedores. Un empresario relevante afirmaba hace unos días que en España no sobran 4,5 millones de parados, faltan 500.000 empresas. Hoy faltan emprendedores, los había en los años 50 del siglo pasado. Tienen que reaparecer. Quizá debamos cambiar de mentalidad. Imaginación, audacia, ingenio, afán de aventura: eso es los que hace falta para salir de la crisis.

-¿Alguna otra fórmula?

– Sí. Fomentar y proteger la empresa familiar, esto es, aquella en la que la mayoría de su capital pertenece al grupo familiar. Estas empresas, tanto en Estados Unidos como en Alemania  y en España -por poner tres ejemplos- son las que crean empleo  y consiguen más del 75% de la creación de la riqueza nacional. Son las que tienen empuje e innovan y donde es más fácil mantener un buen trato personal, un buen salario, el trabajo en equipo y una adecuada conciliación con la vida familiar. Son el pilar económico en todos los países.

Con su mujer, Blanca, y su nieto, Nacho.

Con su mujer, Blanca, y su nieto, Nacho.