Música en solidaridad con las mujeres africanas

La Fundación Schola y Harambee celebraron el domingo el IX Concierto de Navidad con el que se rindió homenaje al filme “Fantasía” en su 75 aniversario.

El Norte de Castillla (14 de diciembre de 2015). Jesús Bombín.- Un público fiel, dispuesto a disfrutar de la música, a aplaudir y a colaborar con el precio de la entrada y con sus donativos. La cita benéfica volvió a repetirse otro año más, y suman ya nueve las ediciones del Concierto de Navidad organizado por la Fundación Schola de Valladolid y la onegé Harambee. “El aprendiz de brujo”, de Paul Dukas, sirvió para abrir el concierto en el Centro Cultural Miguel Delibes, escenario de esta aventura solidaria que tuvo como eje “Fantasía”, el filme de Walt Disney en su 75 aniversario.

EL recital, con el apoyo de la Junta, el Ayuntamiento, la Diputación y empresas privadas, reunió a la Joven Orquesta Sinfónica de Valladolid, al coro Animus Vocal, la Coral Fuente Berrocal y al Orfeón Burgalés junto al pianista Carlos Marín y la bailarina Clara Antón. De esta propuesta musical se nutrió la acción solidaria con la que se pretende recaudar fondos que se destinarán al proyecto “Educación y promoción de las mujeres en Bingerville (Costa de Marfil)”, que impulsa Harambee.

Unas 1.400 personas de todas las edades acudieron a esta llamada, que fue correspondida con el agradecimiento de María José Soga, de Harambee en Castilla y León: “Somos una gotita en el océano, pero cada uno de nosotros tenemos que poner esa gotita. Estamos aquí para pasar una buena tarde y  para ayudar a las mujeres africanas, que son la fuerza y el futuro de este continente”, proclamó. En la entrada del Auditorio se organizó un rastrillo denominado “Operación Baltasar”, dirigido a proporcionar regalos a los niños africanos que no tienen posibilidades de recibirlos en Navidad.

Y con la música como instrumento de solidaridad se destinará la recaudación del concierto de ayer  a una actuación que afectará a 550 mujeres y tendrá impacto en 14.000 habitantes de Bingerville. Allí, el centro Cultural Iombá  aglutina recursos y personal que ayuda a los habitantes de la zona a través de un dispensario médico y una escuela de formación para la mujer.

Con la aparición del Director de la Orquesta Sinfónica de Valladolid, Ernesto Monsalve, entre las butacas explicando con afán didáctico el programa musical y cada sección instrumental, dio comienzo una tarde de actuaciones en la que el público disfrutó con la interpretación de piezas como “La danza del hada de pan de azúcar”, de la obra “El Cascanueces”, de Tchaikovsky; el “Ave María”, de Shubert, “Aleluya” de Händel o “El carnaval de los animales” de Camille Saint-Säens.

La aclamación del público  a los músicos y miembros de las corales, puso fin al concierto. Rosario de la Iglesia, de la delegación de Harambee en Castilla y León, expresó su alegría por la  “generosidad de la ciudad de Valladolid por los proyectos que proponemos cada año; a pesar de que en España hay tanta necesidad, la gente sigue ayudando porque se da cuenta de que en otros lugares están peor, y eso me mociona”. En la pasada edición la recaudación se destinó a combatir la malnutrición también del área de Bingerville. Y ayer, de nuevo,  el público volvió a ser fiel tendiendo puentes con África.