Tarjetas de Navidad Solidarias

Isabel, presidenta de la Asociación Oyambre (a la izquierda) hace entrega en la residencia de las 140 felicitaciones para cada residente

Esta Navidad un grupo de mayores de Cantabria tienen una sorpresa. Cuando llegan estas fechas esperamos las felicitaciones de la familia y los amigos, pero no es frecuente que recibamos una tarjeta de felicitación de alguien que no conocemos. Pero esto es lo que recibieron las personas de una residencia de mayores de Puente Viesgo, en Cantabria.

140 ABRAZOS LLEGARON EN FORMA DE “TARJETAS NAVIDEÑAS” A LA RESIDENCIA PUENTE VIESGO DISEÑADAS POR LAS ASOCIADAS DE OYAMBRE

Cada una de las 140 personas mayores que viven en ella, se han encontrado un abrazo en forma de tarjeta navideña hecha manualmente con mucha imaginación y dedicación. Han sido realizadas por las niñas de 3º a 6º de primaria que habitualmente participan en las actividades de la Asociación Oyambre.

Berta construyendo su tarjeta navideña

Hace unos días se entregaron a la entrada de la residencia en un emotivo momento en el que participó uno de los residentes en nombre de todos. Acompañado por la directora, invitó a las niñas a ir a visitarles “cuando pase la pandemia”, les pidió que “sigan rezando por nosotros” y les dijo que eran “las niñas más bonitas de España”.

Lourditas, elaborando su felicitación

Según Isabel García Patiño, presidenta de la junta directiva de la Asociación, este año se han acordado más que nunca en las personas mayores, que “con la situación de pandemia y las restricciones de movilidad y de visitas, son quienes peor lo están pasando”.  Así que pensaron en “hacerles llegar el cariño y los abrazos por medio de palabras”, y así surgió la idea de las tarjetas solidarias, un proyecto en el que han estado trabajando en las últimas semanas con la mirada puesta en la Navidad. A todo el equipo les hacía mucha ilusión que los mayores vean y sientan que “lo hemos hecho por ellos y para ellos” y su ilusión se mezcla con la de las niñas que han participado viernes a viernes en este solidario proyecto.

HAN PARTICIPADO CADA VIERNES UN BUEN GRUPO EN ESTE PROYECTO SOLIDARIO

María nos muestra sus tarjetas

En Oyambre asegura, “se busca realizar iniciativas que favorezcan el desarrollo personal de las niñas que participan de las actividades aprendiendo actitudes de respecto, generosidad, de servir a los demás… Como la situación de pandemia por el coronavirus y la alarma sanitaria es algo histórico y nos ha marcado, pensamos en esas personas que más lo necesitaban, nuestros mayores”.

Antes de que la llamada segunda ola eclosionara y aún se podía ir de un municipio a otro en Cantabria, cada viernes había “sesión de tarjeta solidaria”. Pero después llegaron las limitaciones de movilidad y no era posible reunirse todas juntas en las aulas de la asociación, ubicadas en la localidad de Mompía, muy cerca de Santander.  Pero las pequeñas artistas tenían mucha ilusión por seguir avanzando y concluir sus imaginativas tarjetas navideñas, así que el equipo de dirección decidió seguir adelante con la actividad de forma telemática, online.

A PESAR DE LAS LIMITACIONES DE MOVILIDAD EL EQUIPO DE DIRECCIÓN DECIDIÓ SEGUIR  CON ESTA ACTIVIDAD DE FORMA TELEMÁTICA CON LAS ASOCIADAS

Todo preparado por Berta

El equipo de monitoras hizo llegar un “kit” con los materiales para confeccionar las tarjetas y cada viernes por la tarde, de nuevo, se conectaban para seguir diseñando juntas ese abrazo en forma de palabras. “Las niñas nos enseñaban lo que iban haciendo, los mensajes que iban escribiendo, en esto tenían libertad para todo, ellas expresaban lo que tenían dentro. Era muy bonito ver lo que sentían de verdad y creo que eso es lo que llega a los demás”, rememora Marta, una de las monitoras. “Cuando empezaron a escribir los mensajes me emocioné porque las niñas son las de 3º a 6º de primaria, y que mandasen mensajes también a las personas que están cuidando a los mayores me pareció muy emotivo”.

A lo largo de estas semana ha habido muchas anécdotas que recordar, como cuando una de las niñas le dijo a su madre que no podía acompañarla a una cita un viernes por la tarde y que se quedaba en casa, porque “lo que estoy haciendo es muy importante, estoy haciendo unas tarjetas a los abuelitos y ellos necesitan saber que los queremos”, le dijo  muy convencida. “Eso emociona, la verdad”, cuenta María Jesús, otra de las monitoras.

Bolsas preparadas

La idea inicial era llevar las tarjetas solidarias a varias residencias, pero finalmente se decidió hacerlas llegar a una de ellas, ya que las otras residencias llevaron a cabo otros proyectos, Además, a la directora de la Residencia Puente Viesgo le gustó tanto la idea que les “encargó” una tarjeta a cada uno de los residentes, en total, esos 140 ya mencionados. Así que el equipo tuvo que emplearse a fondo para cumplir el plazo y no decepcionar a ni uno solo de los mayores del centro. Pero a mediados de diciembre las pequeñas catorce artistas ya había concluido el encargo y las tarjetas solidarias se entregaron finalmente cumpliendo el objetivo: hacer llegar de forma anónima un abrazo cariñoso y sincero.

QUEDA PENDIENTE LA VISITA DE LAS ASOCIADAS DE OYAMBRE A ESTA RESIDENCIA.  CONFIAMOS QUE SE HAGA REALIDAD EN EL AÑO NUEVO

Queda ahora pendiente el encuentro entre los mayores de la Residencia Puente Viesgo y las niñas de la Asociación Oyambre. Seguro que si la situación sanitaria da un respiro y en algún momento puedan visitarles en la residencia, irán a darles un abrazo personalmente. Mientras tanto estas jóvenes artistas podrán recordar cómo llevaron un poco de ilusión y de cariño a los mayores con un pequeño y sencillo regalo como es una tarjeta de Navidad.