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Valores humanos a través del deporte

El atleta palentino, afincado en Valladolid, Isaac Viciosa ha obtenido el Premio Castilla y León del Deporte 2010. El jurado  acordó, por unanimidad, concederle este galardón por su “éxitos” deportivos, así como por representar los valores humanos y de limpieza en el deporte.

Entre sus conquistas destaca el título de campeón de Europa de 5.000 metros, subcampeón de 1.500 metros y ‘recordman’ de Europa en 3.000 metros. También ha sido cuatro veces ganador de la milla urbana de Nueva York y otras tantas de la San Silvestre de Madrid y de la Jean Bouin de Barcelona.

Alegre por el galardón…

Mucho. Pienso en los grandes del deporte de esta  Comunidad que lo han recibido- Fermín Cacho, Pedro Delgado, Vicente del Bosque o Marta Domínguez- y me siento algo abochornado; pero el premio ha quedado en un segundo plano, ya que el día anterior (17 de abril) a la entrega del premio nació Miguel, nuestro octavo hijo. La celebración la hemos pospuesto para cuando madre e hijo estén totalmente recuperados.

¿A qué te dedicas ahora?

Tras la retirada del mundo de la competición en el año 2006, pasé a una situación de normalidad en mi vida. Ya antes de retirarme dedicaba mucho tiempo a la Escuela de Atletismo que puse en marcha con Teodoro Cuñado (atleta olímpico en Sydney 2000). Una escuela con marcado carácter educativo. También, relacionado con el mundo del deporte, regento un Centro de Fisioterapia Deportiva en Valladolid.

Una escuela con carácter educativo, afirmas…

Ahora tenemos más de doscientos chicos y chicas en la Escuela. Creo que el deporte es una gran escuela de virtudes humanas y que puede formar a muchos chicos y jóvenes. Es algo apasionante, aunque pasen cansancio, sed, frío, haya que madrugar… Todo eso enrecia a los chavales y les hace más maduros. Pienso que es mejor a que dediquen  todo el tiempo a vídeo-juegos, Internet o la televisión. ¡Ah! Y también al “botellón”. Pensé que con mi aptitudes, era lo mejor que podía ofrecer a la sociedad.

¿Eres optimista?

Por supuesto. Creo que esto me viene de mi formación cristiana y de intentar vivir la fe. Me han ayudado mucho las enseñanzas de san Josemaría Escrivá. De ahí que me haya lanzado a retos un tanto aventurados.

 

Como el tener ya ocho hijos…

Sabemos que son muchos y que vamos contracorriente. Quizá podríamos vivir mucho mejor si tuviésemos sólo dos o tres, aunque no lo creo porque somos muy felices. Mi mujer y yo pensamos que es un don de Dios y no tenemos motivos para no tenerlos.


¿La gente ve esto como una locura o crees que te tienen “envidia”?

Cuando voy paseando con cinco o seis niños y alguien me hace algún comentario, le respondo que son todos míos y de la misma mujer. Cada cual que saque la lección que le parezca.

¿Qué te mueve a tener planes tan ambiciosos en tu vida?

Aunque resulte un tanto prosaico, como padre de familia numerosa tengo que pensar primero en cómo mantenerlos. Si tuviera una familia con uno o dos niños podría vivir sin apenas trabajar. En la dedicación a los hijos y de la juventud –que  es mi trabajo- encuentro uno de los más grandes y nobles ideales que puede tener una persona.

¿Cómo compartes el trabajo y las tareas del hogar con tu mujer, es fundamental su apoyo?

Mi mujer renunció a su trabajo como recepcionista en un Hotel, para dedicarse de lleno a trabajar para su  familia, quizá ahora podría ser Jefe de Recepción del Hotel, pero se ha conformado con ser Gerente de una pequeña empresa compuesta por ocho trabajadores y yo, que no sé muy bien el cargo que tengo pero que estoy disponible para lo que me necesite. Tiene garantizado su puesto de trabajo hasta que “la muerte nos separe”.


¿Cómo anda  “la economía familiar” en estos tiempos de crisis?

Recientemente se han suprimido o reducido algunas ayudas por nacimiento, pero nuestro último hijo ha venido con el pan debajo del brazo ya que el Premio Castilla y León del Deporte viene dotado de una cantidad económica.

Con tantos frentes ¿no has sentido alguna vez que se te viene el mundo encima?

Es cierto, que en ocasiones he comentado a mi mujer que se nos queda grande una familia numerosa, que no les damos todo lo que necesitan, que si fuesen menos les dedicaríamos más tiempo, que no podremos pagarles viajes, convivencias o diversos cursos,… Esto también se lo digo al Señor y renuevo fuerzas para continuar el día a día. También es reconfortante hablar con otros matrimonios en situaciones similares que nos dan ánimo, nos entienden y nos demuestran que los hijos salen adelante como los demás o mejor.
                                   

 

¿Cómo ves el futuro?

No puedo predecir como será este año ni el próximo o cuando saldremos de la crisis, pero mientras tanto preparo a mis hijos para que tengan unas sólidas virtudes cristianas, con el ejemplo de sus padres y la colaboración educativa del colegio en el que pasan siete horas diarias (colegios Pinoalbar, Peñalba y Alcazarén).